sábado, 2 de julio de 2011

Olvido.

La Universidad olía a tabaco y papel. Los estudiantes hablaban en el patio.
Se dirigió a su aula, pensando en el dinero que el editor iba a darle por el cuento que le había publicado ese mismo día en el periódico.
Se sentó, buscando con la mirada a su compañero más íntimo, quien no tardó en aparecer por la puerta trasera. Llevaba un sombrero nuevo. Se sentó junto a ella.
- Acabo de leer tu cuento.
- Espero que te haya gustado. - Le dijo, encendiendo un cigarrillo.
- Sí, es bueno... Aunque no es para niños, ¿no crees?
- Escribo para los niños que crecen en el interior de las personas.
- Quizás deberías centrarte más en las edades. Ningún niño va a leerlo y los adultos nos preocupamos por otro tipo de cosas.
- Demasiada intolerancia hay ya en el mundo como para que además tenga que preocuparme por la edad de los lectores. Yo escribo para quien quiera leerme...
En ese momento, el profesor entró acompañado de un señor de unos cincuenta y tantos, vestido con un traje de tweed y un bigote bien recortado. Su perfume invadió el aula y, sin presentarse, se sentó en la mesa del catedrático.
- Señores, les presento al señor Carvajal, licenciado en Derecho y Ciencias Políticas. Les va a hablar sobre el levantamiento que se ha producido no hace mucho y con el cual todos estamos familiarizados. Les dejaré con él mientras yo hago una serie de gestiones que tengo pendientes.
Le estrechó la mano y salió por la puerta principal.
- Señores, vengo a informarles como bien ha dicho el señor Luque sobre los distintos tipos de movimientos que se están creando dentro de nuestro país. Como ya saben, el tiempo republicano ha pasado a la Historia y todo aquél que trabajaba para el Estado ha sido despedido para dejar sitio a los que de verdad deben mandar. Sus cargos ya no sirven, y muchos se han unido al movimiento posicionándose al lado del futuro gobernador de España.
Siguió dando una charla sobre por qué la derecha se había unido para destituir aquella forma de Gobierno y cuál sería el resultado.
Ya era el tercer cigarrillo que Fidelia se fumaba, y Luis la miraba preocupado. Últimamente fumaba mucho. Él sabía que las cosas no iban bien en su casa y procuraba no corregirla mucho.
- No tenemos por qué escucharlo. - Le dijo la chica pisando la colilla. - No tenemos por qué estar aquí. Nuestra asignatura es El Siglo de Oro, no el "Oro del Siglo", como nos hace creer este señor.
- Tranquila, Fidelia, pronto acabará y podremos irnos.
- No quiero seguir aquí. Yo me voy.
Guardó sus plumas en el plumière y éste en su bolso de piel. Se colocó bien las medias y se levantó, pidiendo paso a Luis.
- Señorita, ¿a dónde cree que va?
- Allá... Allá lejos. Donde habite el olvido.
Sus compañeros se giraron para mirarla y ella se mantuvo firme, mirando al señor Carvajal a los ojos.
- ¿Y dónde queda eso?- Soltó aquel hombre entre carcajadas.
-  En esa gran región donde el amor, ángel terrible, no esconda como acero en mi pecho su ala, sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
El señor Carvajal dio un golpe en la mesa y se levantó también.
- ¿No le está gustando esta charla, señorita... ?
- Rodríguez, Fidelia Rodríguez.
- He oído su nombre en alguna parte.
- Hace varias semanas que me publican unos cuentos en el diario La Libertad.
Luis le dio un codazo en la rodilla derecha. No debería haber dado esa información.
- La... Libertad... Vaya, ¿no es ese un periódico para rojos?
- En efecto, señor.
La clase murmuraba y ya nadie la miraba directamente. Luis se estrujó la cara con las manos.
El señor Carvajal estaba anonadado. La joven era consciente de que había afirmado su ideología y se enorgullecía de aquello. La repulsión se iba apoderando cada vez más de su rostro mientras aquella joven, impasible, se repasaba las uñas. Seguía en pie.
- Siéntese ahora mismo, señorita.
- No, he decidido que voy a marcharme. No quiero seguir escuchándole. Que tenga un buen día, señor.
Se giró y salió por la puerta de atrás. A los pocos minutos, vio que Luis salía también.
- No te queda nada de vergüenza desde que sales con ese idealista republicano.
- Pues el poema era tuyo, Luis.
- Por eso no tienes vergüenza, acabas de plagiarme.
- Vamos, vamos, no exageres. Seguro que ahora te salen muchas admiradoras...
- Fidelia... Me gustan los hombres.
- Pues muchos admiradores, mejor para ti. Serás famoso, ya te estoy viendo. Titulares: "Donde habitel el olvido" por Luis Cernuda.
- Estás loca. Vamos a por un café.
Pero Fidelia tenía que marcharse. Había prometido a su hermana acompañarla a enterrar todos sus dibujos al eucaliptal que había cerca de su casa. El tren estaba atestado de gente con maletas y sacos.
Al llegar a casa, encontró el cancel abierto... La puerta de la casa también estaba abierta y parecía haber sido forzada. Fidelia entró sofocada gritando el nombre de sus hermanas y llamando a su madre, la cual respondió que estaba en la azotea. Tenía la voz quebrada.
Subió corriendo las escaleras y conforme pasaba por las habitaciones descubría que los roperos y los cajones habían sido vaciados y que los colchones descansaban en el suelo. Las cortinas estaban descolgadas y las pinturas de las paredes, rasgadas.
Su madre estaba dentro de un ropero empotrado con las dos niñas, meciéndose adelante y hacia atrás, llorando como una plañidera que acaba de ser contratada.
- Madre...
- Se lo han llevado. Se lo han llevado.
- ¿Qué se han llevado? ¿Quiénes?
- Los soldados... Eran muchos. No hemos podido hacer nada.
- ¿Qué se han llevado, madre?
- La bandera... Los papeles... Las chapas...
Fidelia lo comprendió todo. Palideció junto a su madre y le prometió entrontrarlo.
Los civiles se habían llevado a su padre.

jueves, 16 de junio de 2011

El teatro

- Aquí tenéis los papeles, tú serás la princesa.
- ¿Y por qué yo?
- Eres la que mejor se adapta al papel. Eres guapa, débil y sensualmente tonta.
- ¡No quiero ser la princesa!

Os resumiré la historia: El príncipe es el chico guapo que tiene mucho dinero. Está fuerte y no va al gimnasio, viene de serie. Tiene estudios pero nunca ha terminado de leerse un libro. Eso también viene de serie. La princesa ha sido secuestrada por los malos que quieren apoderarse del mundo. La misión del príncipe es rescatarla para casarse con ella e irse a vivir juntos a un palacio de ensueño donde todo el pueblo los adora y les hace regalos. Poco después tendrán varios hijos y serán muy felices.

- Esa historia está vacía. - Dijo la actriz.
- No está vacía. Es la misma historia que os cuentan a todas desde que nacéis. Es vuestra función.

En ese momento sentí que algo hervía en mi interior y comprendí que el director de la obra era un cínico machista que no merecía mi respeto. Necesitaba el dinero que me pagaban por representar, y acaté sus órdenes. Pero las cosas cambiarían.
El día del estreno el teatro se llenó. Había venido toda mi familia y todos mis amigos.
Me habían vestido de princesita con un corsé que apenas me dejaba respirar y unas faldas rosa fucsia. La corona era de plástico y el maquillaje, exagerado.
- Pórtate bien. - Me dijo el director acariciándome la mejilla.
Se abrió el telón y comenzó la obra. Me aburría. Hasta que llegó mi momento.
- Oh, princesa, ya no tenéis anda que temer. Yo os he rescatado de los malvados piratas. Ahora os casaréis conmigo y os daré todo cuanto poseo para vuestra felicidad.
- No lo quiero.
El público empezó a murmurar, el director se dio con el guión en la cabeza. Había estropeado su obra.
- Esto... Princesa, creo que no me entendísteis...
- Perfectamente... La mujer desde tiempos inmemoriables ha estado sometida al yugo del hombre, el sexo fuerte, ¿no? ¿Por qué ser una dama implica ser débil, tonta y hermosa? ¿Por qué una chica guapa no puede tener estudios, por qué no puede ser inteligente? ¿Por qué se nos ha impuesto la única función de tener hijos y satisfacer a los hombres? Yo no quiero casarme con un príncipe guapo y rico. Yo quiero que venga un plebeyo inteligente, que no tenga nada y que a la vez lo tenga todo... Que me enseñe a vivir y que yo lo enseñe a escribir... Que me cuente historias de la Luna y que me abrace cuando haga frío...Que me recuerde que no estoy sola y que me reconozca como la parte que le faltaba para completarse. No quiero ver militares ni princesas, no quiero ver injusticias, no quiero ricos ni reinas... Quiero ser una mujer. Una mujer que elige, que tiene conciencia y que se niega a ser una mantenida. No somos menos...Somo más.
Acto seguido bajé del escenario, las mujeres aplaudían, algunas pegaban a sus maridos, otras se habían quitado el sujetador y gritaban "¡Libertad!" y otras, se habían quedado pensativas... En ese momento alguien me agarró de la mano... Era el príncipe.
- Quizás te engañen mis formas y piensas que soy un príncipe... Debajo de este yelmo solo hay un hombre...Pidiendo que lo amen. No tengo la sangre azul, solo tengo 10€ en el bolsillo...Pero tengo mucho amor que dar... Y te quiero.
- No seas moñas. - Le dije. - Mi verdadero príncipe me está esperando en la puerta.
Y efectivamente allí estaba, con su camiseta de los Gremlimns y un Fiat Punto azul. Aceleró y nos perdimos entre el humo del atardecer, dejando atrás al príncipe Fanfarrón y a todo su séquito de gandules.

miércoles, 8 de junio de 2011

Stop Censura.

Hoy viendo la televisión mientras comía he visto un anuncio.
"El alcohol es una droga, como el tabaco, pero no está mal visto", decía un integrante.
Particularmente, no bebo, no me gusta el sabor del alcohol. Pero he de protestar, puesto que es otro paso más hacia la censura, hacia el pasado, un pasado que se va a convertir en futuro.
Poco a poco se nos está privando de nuestras libertades como ciudadanos y como humanos. Leyes que nos censuran y nos prohíben expresarnos. Pero no vamos a callar. Ya no.
Hace poco escuché en un programa de radio (del cual no daré el nombre), que las descargas eran un derecho humano, una señal de que el mundo ha avanzado y avanzará, y estuve completamente de acuerdo con esa idea.
Lo que ahora nos parecerá poco (que no lo es), el año que viene cuando el PP asuma el control (que lo asumirá), será mayor y las privatizaciones y las censuras nos perseguirán hasta dejarnos sin derechos, sin derechos siquiera para decidir a quién amar. Y estoy hablando de los homosexuales. En Uganda se ha creado una campaña contra la homosexualidad, y están matando a homosexuales por todas partes. En España no estamos muy lejos de eso... Con el PP, los matrimonios homosexuales formarán parte de la Historia.
Me hace gracia la gente que dice "Yo votaré al PP porque Zapatero lo ha hecho muy mal, y Rubalcaba no va a arreglar nada".
Y yo pregunto, ¿votarías a un partido que te censura, te coarta y te insulta solamente por el hecho de que no te guste cómo se ha gobernado el país con un partido que te representa?

domingo, 8 de mayo de 2011

Los jóvenes incultos de hoy.

Escribiré en primera persona.
Más de un siglo de lucha comunista contra la opresión del "señor".
Toda la Historia se resume en sublevación. Guerras y batallas perdidas con el mismo fin: La libertad.
Imposible es definirla. Es un concepto abstracto. Si preguntáramos a todo el mundo qué es la libertad obtendríamos infinidad de respuestas diferentes. ¿Quieren que les diga qué es para mí la libertad? La libertad para mí es callarme entre tanto ruido.
El ruido, que provoca confusión. Somos ovejas descarriadas que seguimos la estela del más fuerte sin derecho a preguntar "por qué". Pero no lo olviden: Ellos mandan porque nosotros obedecemos.
Mucho se ha andado y luchado por conseguir lo que tenemos hoy día. Nuestros mayores siempre dicen que no valoramos lo que tenemos. Y tienen mucha razón, y no valoramos porque no hemos sufrido, porque nuestra generación, jóvenes, se ha limitado a disfrutar lo que otros muchos pelearon para conseguir.
Los jóvenes de hoy día somos unos incultos, personas que desconocen su Historia, una Historia que siempre ha sido contada desde los ojos de los vencedores y no de los vencidos.
¿Por qué estamos aquí? Infórmense. ¿Qué pasó para que pudiéramos tener lo que disfrutamos hoy? ¿Qué tenemos? Los que nuestros ancianos no pudieron tener: Plenitud, felicidad y paz.
La sociedad se ha vuelto materialista y no sabe que está vacía. Los placeres más pequeños son los que nos dan esa libertad ansiada que no pudo ser contemplada por quienes lucharon por ella.
Para ser libre, hay que desatarse.
Pero la gente quiere vivir tranquila y no quiere luchar... No estamos cansados, simplemente nos hemos vuelto cómodos. La sociedad se ha vuelto conformista y envidiosa.
Para que el mundo cambie, primero tenemos que cambiar los que vivimos en él. Y no se cambia sin esfuerzo y sacrificio.
Jóvenes incultos, levantaos y sangrad por lo que es nuestro. Aunque, ¿para qué luchar? Se vive mejor sin preocupaciones... Nuestros muertos del 36 al 39 llorarían al ver que su muerte anticipada solo ha servido para antarnos aún más al consumismo y el dinero.
Jóvenes incultos... Me da pena que desconozcáis vuestros orígenes y el porqué estamos aquí. No nos damos cuenta de que el dinero ni siquiera ayuda a conseguir la felicidad, sino que nos priva de nuestra libertad como seres humanos... Si seguimos obedeciendo, acabaremos siendo los más ricos del cementerio y no disfrutaremos de los pequeños placeres que nos da la vida, como el desarrollo de una flor o abrazar un libro al terminar de leer.
España, una bazofia grande y libre de personas cultas.

domingo, 1 de mayo de 2011

La Historia actual.

Vivían en un pueblo obrero históricamente, donde, a pesar de que gobernaba  el partido de izquierdas del momento, se defendían las imágenes de la Semana Santa y se pasaban el dinero bajo cuerda.
Durante la Guerra Civil, el pueblo había sido tomado por los franquistas, y el proletariado se pateaba las calles sin zapatos y sin ganas de vivir, buscando alguna manera de alimentarse.
La gente moría en las calles sin adoquinar, algunos fatigados de trabajo, otros, de inanición.
Muchos habían conseguido abandonar el pueblo para ir a trabajar a la ciudad, que no quedaba muy lejos. Otros, se habían quedado allí, con pequeños comercios que daban pocos duros, como jornaleros o, si tenían suerte, ayudando al cura del lugar.
Gracias a aquellas familias de los años 40 en adelante, el pueblo evolucionó y se convirtió en una pequeña ciudad separada de la capital por el río Guadalquivir.
Había llovido mucho desde entonces. La paz llegó con la democracia, una democracia anhelada que en los tiempos que corrían no era ni la sombra de lo que fue. La monarquía se había asentado en España y el pueblo trabajaba para ella. Por aquella época, el país era gobernado por un partido de izquierdas que hacía política de derechas. El presidente había comparado a España con un transatlántico el mismo día que se cumplían 99 años del hundimiento del Titanic, el mismo día que se cumplían 80 años de la proclamación de la II República, el mismo día que hacía pocos años había reconocido públicamente que España estaba en crisis. Una crisis económica que, sin comerlo ni beberlo, había llevado a muchísimos padres de familia a la ruina debido a los ERE. La delincuencia, los accidentes de tráfico, los desahucios y el consumo de tabaco habían crecido considerablemente.
A algunas familias no les habían afectado los despidos colectivos, pero las reducciones de sueldo y pensiones eran como picaduras de mosquito, con las que un día los trabajadores volvían a casa y decían a sus hijos: “Hoy me ha tocado a mí”.
Distraían al pueblo permitiendo que hubiera diputadas en el Congreso, diputadas que prohibían las descargas en Internet exponiendo que era una pérdida de ingresos considerable y que sería un recuerdo después de su aprobación. Diputadas que prohibían fumar en los bares y restaurantes y permitían que se vendiera tabaco en dichos establecimientos, establecimientos que se habían hipotecado por acondicionar sus locales con salas de fumadores y no fumadores. Diputadas que no creían en la Gramática española e inventaban palabras sin hacer caso de la economía del lenguaje y vestían como hombres para hacernos creer en la igualdad. Diputadas que se negaban a viajar en la clase Turista de un avión porque afirmaban que sus viajes eran de trabajo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Realidad.

Te busco, a sabiendas de que no tendré que insistir mucho para encontrarte. Me guiñas un ojo, te enseño los dientes, no hace falta preguntar para saber lo que sientes.
Me dejo llevar y pretendes dominarme...No te enteras de que empiezas a agobiarme. Entonces te empujo y me miras, perplejo. "¿No me quieres?", preguntas. "Hoy no", te contesto. Me miras escrutante, intentando averiguar qué pienso en ese instante. "¿He hecho algo mal?", dices queriendo acariciar mi mejilla. "No", te grito, apartando con furia tu mano. "¿Qué quieres de mí?", preguntas, tembloroso. "Fóllame como si me odiaras", te contesto provocándote con otro empujón. Y tú te enervas y me aprietas los muslos, me muerdes los pezones y me tiras del pelo. Con ansias locas muerdo tu piel la voy envenenando dulcemente de este delirio...Siento tus gemidos en mi oído, suplicando piedad pero sé que quieres más...¡Me enciendes sin remedios!
Voy dejando húmedas huellas feroces y demandantes sin poder contenerme.Quiero poseerte íntegro, te impregno con mi perfume y guardo el tuyo en cada rincón de mi cuerpo. Soy una serpiente bailando al son de tu flauta y tu inquieta pelvis, que se une a la mía y se tortura con el gozo.

martes, 11 de enero de 2011

Folios amarillos.

Esta mañana bajé del autobús y fue justo entonces cuando empezó a llover. La gente se cubría la cabeza y se guarecía del agua y su efecto, como atemorizados. Yo no. Miraba al cielo y le sonreía. Me gusta la lluvia porque se lleva al frío y a la gente. Solo los valientes nos dejamos cubrir con su manto.
Volví a equivocarme de camino y aparecí de nuevo ante el templo. No lo miré. Sus desprecios, ahora, que sean de otra.
La facultado olía a humedad y marihuana. "Libertad", pensé.
Él se sentó a mi lado. Yo leía, él dibujaba. Despreocupada, seguí haciendo el verso y me pidió fuego. Me ofreció Naturaleza y yo lo desprecié. Fue entonces cuando me vi reflejada en su papel. Me había inmortalizado en sus folios amarillos.
Lo miré por primera vez. "¿Por qué?", me dije. Antes de que pudiera articular una palabra, se marchó con prisas y sin despedirse. Lo seguí con los deícticos ojos hasta que se perdió en el agua.
Mi vida es Darío, es la búsqueda sin pausa, voy creando a la vez que aprendo y me faltan aventuras. Él es el veneno, es la manzana prohibida de este jardín sin Edén lluvioso. Y yo me pregunto al igual que Hamlet: "Ser o no ser, esa es la cuestión".
Dicen y cuentan los sabios que la fuerza de los hombres se mide por la intensidad con que dicen "no" a las tentaciones. En las guerras siempre se pierde, y unos no responde si el otro no ataca. La batalla ha cesado. Voy a dirigir mis tropas hacia el monte.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Remontada.


La lluvia hace que el día y la noche se fundan en uno solo.
Ayer paseaba con el perro, mientras llovía. No tomé paraguas. Me sentía libre, y miraba a la tormenta directamente a los ojos. De repente me sentí un personaje más de La Historia Interminable, puesto que a un lado el cielo era celeste y brillaba el sol, aunque escondido tras una nube. Por otra parte, la tormenta iba consumiendo todo rastro de felicidad con su oscuridad  imperturbable.
Mientras llovía a cántaros, permanecí con mi perro bajo las lágrimas de las nubes y le susurré al viento que yo también me encontraba triste. Y el viento se llevó mis palabras a quién sabe dónde… “Mejor así”, dije para mí, y mi perro estornudó.
Me gusta inspirar el aire del campo y sentirme pura y simple ante tanta magnificencia… No sé qué será de mí cuando tenga que irme de casa. No podría vivir en 80 metros cuadrados, me ahogaría. Aquí tengo toda la libertad que deseo, y que pretendo conservar.
No me importaba tener los pies encharcados de agua, y tampoco que mi máscara de pestañas me hubiera traicionado. Allí, debajo del cielo, mis lágrimas se podían confundir con el agua que bañaba mi cuerpo y esclarecía mi espíritu. “Ojalá también pudiera limpiar mi alma…”, pensé.
Pero, ¿para qué llorar? Ya he comprendido que mis lágrimas no sirven. ¿Por qué malgastarlas? Nadie vendrá a arroparme, y me espera un camino empedrado con algún que otro socavón. Reservaré mis lágrimas para cuando no pueda salir de uno de ellos. Si creo que estoy metida en un pozo y que nadie puede oírme, estoy completamente equivocada. A veces la persona que siempre estuvo ahí , es la indicada para ti.
Todavía no estoy muerta. Y me quedan muchos corazones en los que aplicar la teoría de la huella. Sé que todo va a cambiar, irá mejor y seré feliz. Todo el mundo merece serlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Psique y Eros

Un revoltijo de preguntas en mi cabeza.
Quiero separar a Psique de Eros.. Pero Psique todavía tiene la venda en los ojos. Eros quiere que así sea. Y a Psique aprece que le importa poco estar ciega para consumar su amor. Sólo quitándose la venda conseguira que Eros se marche, el muy cobarde. O ¿es Eros quien tiene la venda puesta? ¿Debería Psique quitársela para que pueda ver? No, no es posible. Yo soy el Eros y él es la Psique. Él ya se ha quitado la venda, ya sabe quién soy. Debí echarlo de mi lado cuando todo empezó, así le habría ahorrado el sufrimiento. Pero mi amor es egoísta y lo quiero a él para mí. Eso me dijo él en uno de neustros últimos encuentros.
¿Qué pensar? ¿Cuándo miente? ¿Cuando con los ojos fuera de las órbitas gritaba que me amaba, o cuando me gritaba, sereno, que no quería estar nunca más conmigo? Quizás gritaba para hacerse oír él mismo. Quizás no estuviera seguro. ¿Es este el fin? Si lo fuera, yo lo sabría. Pero todavía lo siento mío. Y cuando lo miro más segura estoy de ello.
Me enamoré, por fin. Me gusta estar enamorada, aunque no me corresponda.
No debería escribirle, no debería llamarlo, no debería hacer nada por él... Eso acrecentaría su enfado.
¿Por qué estoy así por un hombre que no quiere estar conmigo? "Estúpida", me insulto yo misma. Pero es que cada vez que me hago esta pregunta, siempre aparece en mi mente la misma imagen, el mismo recuerdo: Baños árabes. La paz, la relajación, la intimidad de aquel lugar. Y él conmigo, abrazándome en el agua templada, besándome entre perfumes y tomándome las manos para nadar hasta él.
Demasiado dolor. Demasiado amor.
No quiero sacarlo de mi cabeza, eso me duele aún más.
Egoísta por no querer sufrir. Egoísta por querer tenerlo a mi lado contra su voluntad. Egoísta por querer darle algo que no quiere tomar.
Y al pensar esto, lo odio, y cuando lo odio su sonrisa torcida aparece ante mis ojos y no tengo más remedio que devolvérsela y pedirle mil veces perdón por haber pensado cosas feas de él. Y le digo a su fantasma lo que siempre solía decirle a él cuando todavía vivía conmigo: "Mi vida, sabes que no puedo enfadarme contigo".

Escrito el 22 de Octubre de 2010.

lunes, 11 de octubre de 2010

La ilusión

Para los más viejos, la ilusión es algo prescindible.
Los mayores están cansados ya de luchar para conseguir bienes, cansados de "ilusionarse con" algo. Sólo buscan la tranquilidad y el modo para relajarse y disfrutar de todo lo que algún día se propusieron con ilusión.
Dicen, que la ilusión es una jugarreta que nos hacen nuestro sentidos, una sugerencia de nuestra imaginación. Una sugerencia que casi todos aceptamos.
Creo que la ilusión saca lo mejor de nosotros y nos arrastra hacia una felicidad asegurada.
Pero somos animales torpes y olvidadizos.
Cuando conseguimos aquéllo que deseábamos con fuerzas... Olvidamos todo lo que hemos pasado para conseguirlo. Y nos centramos simplemente en nuestra recompensa. Disfrutamos de ella.
Un consejo: No os relajéis. Si os relajáis y no ponéis esos sentidos y la atención sobre vuestro tesoro, se irá tal como vino.
La ilusión es buena cuando se tiene. Pero cuando se pierde... Es el peor sentimiento que puedes poseer. Yo lo comparo con el amor. Hermoso cuando es tuyo... Y tristísimo cuando se va.
Cuidemos nuestros bienes y no nos hagamos viejos pronto. Conservemos la ilusión. Pero no seamos ilusos...Sino ambiciosos.
No es lo mismo tener una ilusión que tener una ambición, no lo olvidéis. No os ilusionéis con lo inalzanzable...Pero ambiciadlo. Os mantendrá vivos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El dolor.

¿Qué hacer cuando todo se ha perdido? ¿Cuando todo lo que creías estable se desmorona? ¿Cómo hay que actuar ante situaciones de este calibre?
Porque él me enseñó a amar, pero nunca me dijo cómo tenía que desenamorarme de él. 
¿Creéis que los hombres son débiles en el fondo? ¿Que os los podéis meter en el bolsillo con enseñarles las tetas? Os equivocáis. Son fuertes, son más fuertes que todas nosotras, y no soy machista.
Cuando el amor de tu vida se marcha, ¿qué hay que hacer? ¿Seguir adelante? Seguro que éso os lo dice alguien que es feliz. Pero no dejan de actuar como meros homeópatas, si acaso se salvan uno o dos. Porque todos os dirán cuál es el problema. Pero nadie te dirá cómo enmendarlo. Nadie te ayudará bien en el fondo. Tienes que salir tú solita. Y el amor no te deja ver.
Yo me pregunto si se acuerdan de nosotras cuando nos dejan. Si realmente piensan lo que destruyen cuando acaban con todo. El amor es diferente para ellos. Para ellos, el amor se acaba. Pero para nosotras... No.
¿Se acordará de mí? ¿Qué estará haciendo? ¿Estará pensando en mí? Por supuesto que no. Ni siquiera tenía fotos vuestras en el ordenador. Le importará un carajo que estés más delgada, que las ojeras te lleguen el ombligo y que llores sola. Porque él habrá solucionado su problema, que eras tú. "Te quiero, pero te dejo". No me cabe en la cabeza. ¿Por qué hacen éso? ¿Para que pensemos más en ellos? Lo consiguen, con creces, consiguen dominar nuestros sentimientos y nuestra mente, y creen que somos nosotras las que los controlamos a ellos.
Paroles, paroles, paroles... A él no le importarás. Conocerá a otra más guapa, más lista o más alta, incluso más rubia que tú y se olvidará de que estuvo contigo. Se olvidará de lo feliz que te dijo que se sentía cuando estaba a tu lado. O de lo linda que eras. O de los momentos tan íntimos que le diste. Se olvidará de todo porque son de los que piensan que un clavo saca a otro clavo.
La vida sigue. Sí, es verdad. Sigue para los dos. Pero uno está bien, y seguirá derecho. La otra parte de la antigua relación está mal, y seguirá torcida hasta que...Un impacto la deje paralizada, como lo hizo cuando la dejó. No deseo ese impacto. Lo deseo a él.
Dicen que quien no arriesga no gana. Que si luchas puedes perder, pero que si no luchas, estás perdido. Grandes frases optimistas. Que se las traguen los optimistas. Yo soy pesimista, y me di cuenta de que serlo es lo mejor que pudo pasarme porque "Piensa mal, y acertarás", y yo acerté de lleno. La primera y la última, y en la frente.
Y sabéis qué? A pesar de todo... Lo amo con mi vida. Y no lo olvidaré nunca. Porque es mío. Y yo le prometí ser suya siempre. Y cumplo mis promesas. Rendirse o no rendirse? Esa es la cuestión.

Me gustas cuando callas, porque estás como ausente. Y ahora que estás ausente, quiero que hables, porque más me gustas cuando me haces reír.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Noviodependencia.

Es una palabra compuesta por dos sustantivos. Éstas dos, obtienen un significado único al descomponer el enunciado. Ayudándome de la RAE, una de mis páginas favoritas en la red, he obtenido las acepciones que buscaba para cada uno de los miembros que lo forman.
.- Depender (Del lat. dependēre, colgar, pender).Vivir de la protección de alguien, o estar atenido a un recurso solo.
.- Novio
(Del lat. *novĭus, de novus, nuevo). Persona que mantiene una relación amorosa con otra sin intención de casarse y sin convivir con ella.
Al unir las acepciones, obtenemos un significado final:
.- Noviodependencia: (del lat. noviusdependentia). Vivir de la protección que proporciona una persona que mantiene una relación amorosa con otra.
   Particularmente, definir la dependencia como "vivir de la protección de", me resulta pobre y poco acertado. La dependencia es algo más que éso... La dependencia es no poder prescindir de algo, incluso llegando a matar por ello. La dependencia es no poder vivir, es estar castigado, anulado... Muerto en vida si te falta esa gran cosa que te hace respirar. Dependemos del aire que respiramos, pues moriríamos sin él. Dependemos del agua, del sol, de los elementos que nos ha otorgado nuestra Naturaleza... Y ahora me dirijo a las mujeres: ¿Dependéis de vuestro novio/ marido? ¿Os han dicho alguna vez que están agobiados? ¿Que los controláis? Si lo habéis oído alguna vez , seremos buenas amigas.
Ocurrió el fin de semana pasado. Me llamaron "noviodependiente", por haber rehusado de una invitación sin la compañía de mi novio. Aquéllo me dio en qué pensar... ¿Yo? ¿Dependiente? Se equivocan...
Veréis, hay parejas que trabajan, o tienen hijos, o simplemente mantienen una relación a distancia. Resumiendo, que no tienen tiempo para ellos, y en algunos casos, olvidan que verdaderamente son una pareja. Yo les aconsejo que se pregunten el uno al otro por qué están juntos y qué les hizo decidirlo. Éso les ayudaría a recordar y a despertar sentimientos ya erosionados por la fuerza del mar de las lágrimas y los lamentos. Con ésto, aunque penséis que me estoy desviando, sólo quiero explicar y exponer la idea de la dependencia y la confusión que provoca en quien se burla de ella. Creo que nadie sabe qué es depender de algo/ alguien. Y desearía que nadie lo supiera nunca.
   No es dependencia, ni necesidad, es placer, ganas, emoción, ansias. Observad cómo cambia el significado. Cómo cambian los adjetivos calificativos. Es la Lengua Castellana, amigos, es un tesoro.
   ¿De verdad esa pareja que no se ve a diario por trabajo, o esa pareja que no tiene tiempo para ellos por los niños, o esa pareja a distancia, dependen el uno del otro? Mi respuesta es, no. ¿Por qué? Esas personas están solas, en realdiad, hacen su vida normal, tienen su rutina, sus obligaciones y quehaceres diarios que los abstraen del mundo. Llega el fin de semana. Todo cambia. Descansos, viajes, turismo... Lo que deseen. ¿Y quien mejor que tu pareja para compartir gustos, amor e inquietudes?
   Lo que expongo es un punto de vista, no quiero que nadie se ofenda. Pero sentíos identificados. A todos nos ha pasado alguna vez que un amigo nos ha llamado y hemos contestado "Hoy no. Me quedo con mi pareja". Y no es para nada avergonzante, creo que es una de las frases que más pueden llenar a la persona que tienes al lado. Es querer, no depender. Son ganas, no necesidad. Nadie se muere por nadie.
   En resumen, la dependencia es diferente a las ganas de estar con alguien. Además es un signo de debilidad. Mujeres de hoy, ¿somos débiles? Ya no nos dejamos dominar por nuestros sentimientos. No nos sintamos dependentes de ellos por amarlos. No dejemos que nuestro amor nos destruya. Y para convenceros del todo, termino despidiéndome con un trozo de "Scarlett", la continuación de "Lo que el viento se llevó".

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 - Nunca pensé que fueses una tontuela romántica, Scarlett. Me decepcionas. Solías tener un poco de sentido común en tu cabecita. El impulso sexual no debería confundirse con el amor.
- Puedes hablar hasta desgañitarte, pero esto no cambiará nada. Me amas, sí, sí, me amas. Abrázame y dime que no me amas y entonces te creeré.
- Sí, por Dios! Te deseo y me muero por ti. Eres un veneno en mi sangre, Scarlett, una enfermedad del alma. He conocido a hombres que deseaban el opio como yo te deseo a ti. Y sé lo que les ocurre a los adictos. La droga los esclaviza y los destruye después. Casi me ocurrió lo mismo, pero me libré a tiempo. No volveré a arriesgarme. No quiero que me destruyas.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Presentación.

Buenas noches.
Me llamo Inmaculada Rodríguez y este es mi blog.
Suprimí el otro porque se estaba convirtiendo en algo muy personal.
A partir de ahora, podréis encontrar artículos de opinión sobre noticias, música, historia y fenómenos humanos a los que prestamos muy poca atención.
Mis intenciones son buenas, y la idea me la dio Carry, la periodista de Sexo en Nueva York. Es genial.
Os prometo que este blog será actualizado diariamente (o lo intentaré) y que será el rincón más intelectual del que podrán salir despedidas muchas preguntas y respuestas que más tarde os harán pensar.
Cómo no, si algún día se me antoja escribir un microrrelato, lo escribiré.

He aquí el comienzo de un largo periódico.

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