La angustia que provocan los condicionales, la pesadumbre y la ansiedad es algo de lo que huyo.
Perseguir un fin es la única forma que encuentro para seguir viva. Todo se enfoca hacia una meta cada vez más lejana... Cada vez más difusa... Más oculta por la niebla.
Todo o nada. Los vasos medio llenos o medio vacíos no son para mí. Adaptarme al "No se puede tener todo" me hace perder el control sobre mi cuerpo.
¿Qué contiene el vaso a la mitad? ¿Por qué hay que elegir? ¿Por qué una opción anula a otra?
Demasiadas preguntas... Me siento débil en la ignorancia.
Me quema el pecho la incertidumbre, la desconfianza.
Ojalá pudiera llenar mi vaso hasta arriba de conocimiento y dejar que resbalara por mi garganta.
Ojalá.
Ojalá muchas cosas.
Puedo permitirme unos días de desconcierto. De debilidad y tristeza. Llevo mucho tiempo siendo fuerte y estoy tan cansada...
- ¿Cómo está el vaso, medio lleno o medio vacío?
- Está vacío.
- No... Es que no sabes mirar.

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