domingo, 8 de mayo de 2011

Los jóvenes incultos de hoy.

Escribiré en primera persona.
Más de un siglo de lucha comunista contra la opresión del "señor".
Toda la Historia se resume en sublevación. Guerras y batallas perdidas con el mismo fin: La libertad.
Imposible es definirla. Es un concepto abstracto. Si preguntáramos a todo el mundo qué es la libertad obtendríamos infinidad de respuestas diferentes. ¿Quieren que les diga qué es para mí la libertad? La libertad para mí es callarme entre tanto ruido.
El ruido, que provoca confusión. Somos ovejas descarriadas que seguimos la estela del más fuerte sin derecho a preguntar "por qué". Pero no lo olviden: Ellos mandan porque nosotros obedecemos.
Mucho se ha andado y luchado por conseguir lo que tenemos hoy día. Nuestros mayores siempre dicen que no valoramos lo que tenemos. Y tienen mucha razón, y no valoramos porque no hemos sufrido, porque nuestra generación, jóvenes, se ha limitado a disfrutar lo que otros muchos pelearon para conseguir.
Los jóvenes de hoy día somos unos incultos, personas que desconocen su Historia, una Historia que siempre ha sido contada desde los ojos de los vencedores y no de los vencidos.
¿Por qué estamos aquí? Infórmense. ¿Qué pasó para que pudiéramos tener lo que disfrutamos hoy? ¿Qué tenemos? Los que nuestros ancianos no pudieron tener: Plenitud, felicidad y paz.
La sociedad se ha vuelto materialista y no sabe que está vacía. Los placeres más pequeños son los que nos dan esa libertad ansiada que no pudo ser contemplada por quienes lucharon por ella.
Para ser libre, hay que desatarse.
Pero la gente quiere vivir tranquila y no quiere luchar... No estamos cansados, simplemente nos hemos vuelto cómodos. La sociedad se ha vuelto conformista y envidiosa.
Para que el mundo cambie, primero tenemos que cambiar los que vivimos en él. Y no se cambia sin esfuerzo y sacrificio.
Jóvenes incultos, levantaos y sangrad por lo que es nuestro. Aunque, ¿para qué luchar? Se vive mejor sin preocupaciones... Nuestros muertos del 36 al 39 llorarían al ver que su muerte anticipada solo ha servido para antarnos aún más al consumismo y el dinero.
Jóvenes incultos... Me da pena que desconozcáis vuestros orígenes y el porqué estamos aquí. No nos damos cuenta de que el dinero ni siquiera ayuda a conseguir la felicidad, sino que nos priva de nuestra libertad como seres humanos... Si seguimos obedeciendo, acabaremos siendo los más ricos del cementerio y no disfrutaremos de los pequeños placeres que nos da la vida, como el desarrollo de una flor o abrazar un libro al terminar de leer.
España, una bazofia grande y libre de personas cultas.

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